EL ESPIRITU DE MARÍA ANTONIETA
Hay jardines que son como burbujas.
No importa su tamaño, son capaces de crear un mundo paralelo donde solo existe la belleza.
Con su efímera protección nos resguardan del tedio para recuperar el eterno asombro de la infancia.
Privados o públicos, grandes o pequeños, los jardines fascinan por igual a reinas, indianos o lacayos.
El título de esta entrada se lo debo a la reina María Antonieta.
Estos días llegó la noticia del final -tras más de diez años- de la restauración de su jardín dentro de Versalles, recuperando el proyecto original.
El Bosque de la Reina ya está abierto a los visitantes.
Los archivos nos brindan a veces la oportunidad de asistir a una restauración virtual cuando otra cosa ya no es posible.
La mayor alegría de revisar el archivo de fotografías de Modesto Montoto me la dio encontrar estas imágenes del jardín del indiano Ángel Toraño.
Yo había sacado este jardín en su estado actual en esta sección de Arquitecturas Olvidadas. Échale un vistazo cuando puedas.
Desde que hice esas fotografías para el libro La Travesía de la Memoria, tuve ganas de ver cómo sería en sus mejores tiempos.
Estas fotos de Modesto Montoto seguramente están hechas a principios de los años treinta del pasado siglo.
EL JARDÍN DEL INDIANO ÁNGEL TORAÑO EN VILLAMAYOR
Las dos primeras imágenes corresponden a la vista desde fuera.
Se aprecia el conjunto con la casa, estanque, molino y el río a la izquierda que abastecía de agua.

La carretera general y otra casa de indianos en primer plano a la derecha.

La entrada principal al jardín. Al fondo puedes ver Villa Joaquina.

El estanque con su caprichoso diseño rematado por una pérgola/cenador.



El precioso molino en un extremo de la finca, tras la pista de tenis.

El refugio del indiano con su pérgola a nivel del agua y la barca en la que daba sus paseos.


Había oido hablar del estanque , pero desde afuera nunca lo vi.
Ramón, estas fotos antiguas me parecen un hallazgo.
Ángel Toraño Pérez, era hijo de Ramón y Perfecta, estaba ya fuera de España en 1894, estaba casado con Mercedes Álvarez Fernández, sus hijos eran Ángel, Mercedes, Amparo, Agustina, Ramón, Celio, Carlos. Hermanos, Pilar, José, Nicanor, María, Amparo, Anunciación, Eduardo.
En una finca de su propiedad, se rodó la película Bajo las nieblas de Asturias, que le habían vendido los señores Escandón.
En 1910, vino en un vapor francés La Navarre, desde La Habana, con su esposa y una nodriza.
Me encanta toda esta información José. Muchos indianos llegaron tarde a la paternidad pero Ángel Toraño no perdió el tiempo por lo que cuentas. Gracias