EL HOSPITAL DE LOS ASTURIANOS
Hace un siglo los asturianos tuvimos uno de los mejores hospitales del mundo.
No es grandonismo.
Estaba en La Habana, Cuba.
UNA BREVE HISTORIA
A finales de la década de 1890, en plena guerra de Cuba, y poco después de crearse el Centro Asturiano de La Habana, sus fundadores ven la necesidad de brindar asistencia médica a los socios, especialmente a los más desfavorecidos.
El indiano Manuel Valle -marido de Concha Heres- fue el primer presidente del Centro Asturiano y el encargado de buscar una finca donde construir el hospital.

LA CALZADA DEL CERRO
La Calzada del Cerro era una zona privilegiada al sudoeste de La Habana.
Estaba poblada por grandes quintas de recreo donde residían las familias adineradas, españolas y criollas, que huían de La Habana cuando apretaba el calor. Fue el barrio más aristocrático, mucho antes que El Vedado o Miramar.
Manuel Valle adquiere para el Centro Asturiano la quinta de Leonor Herrera, con una extensión de más de 250.000 m2, un lugar idílico con lago, jardines, y arboledas de gran valor.

En poco tiempo se levantan media docena de pabellones para atender a los socios más necesitados. Como sabes, el emigrante permanecía soltero en su afán por labrarse una fortuna y regresar.
La consecuencia era que al enfermar no tenía familiares cerca para atenderle, quedando abandonado a su suerte.

EL MODELO DE LA COVADONGA
La Covadonga, así llamaban los asturianos a su hospital.
A diferencia de los edificios que asociamos con la arquitectura hospitalaria -un bloque de más o menos alturas al que se adosan diferentes alas- la Quinta Covadonga se construye a base de pabellones independientes, en su mayoría de corte neoclásico, con grandes espacios entre ellos, formando amplias avenidas que respetaron los jardines y otros elementos existentes como pérgolas, fuentes, un hórreo-palomar, etc.


Los edificios, repletos de columnas y frontones, conservaban ese aire colonial, con cubiertas planas, muy buena ventilación y sombra bajo los corredores que rodeaban completamente la construcción.

En apenas veinte años se construyeron, bajo este modelo, 35 pabellones que cubrían todas las especialidades médicas además de lavandería, barbería, comedor o capilla.
Hace poco que he empezado a estudiar la Quinta Covadonga de La Habana, y con gran asombro estoy descubriendo documentación y fotografías de época que muestran, además de una arquitectura interesantísima, el poderío de la comunidad asturiana en Cuba, cuyo Centro Asturiano llegó a superar los sesenta mil socios.
Nota: la foto de apertura corresponde al parque Alas Clarín.
¿Te quedas con ganas de ver más?
Muy interesante. Me ha encantado. Ya se que lo tuyo es la fotografía pero con todo el material que has acumulado estos años bien podías deleitarnos con un libro sobre la vida, pesares y avatares de estas personas que ya consideramos amigos de tanto leer sobre sus casas y cosas. Es cierto que he aprendido mucho pero está un poco deslabazado; lo que tu cuentas, lo que aportan los comentarios, etc. Nada me gustaría más. Es todo un atrevimiento por mi parte porque ya trabajas lo tuyo para darnos satisfacción. Perdona.
Gracias, muchas gracias.
Por cierto no aparecen muchos indianos de Buenos Aires. Tengo curiosidad. Un abrazo.
Gracias Carmeta, no sabría por dónde empezar. Es una idea tentadora y prometo darle una vuelta. Nunca empiezo un libro sin tener una estructura/guión, no sé si eso me hace cuadriculado pero lo necesito. Veo que tienes especial interés por los indianos de Buenos Aires. En la emigración del Occidente de Asturias son mayoría los que eligieron Argentina. Pronto saldrá a la luz alguno de ellos en el blog. Saludos
Quiero saber más, muy interesante la entrada. Cuánto desconocimiento de lo que fuimos e hicimos y de lo que, en definitiva, éramos/somos capaces cuando hay ganas…
Hoy sigue siendo hospital.
Gracias Antares, cuanto más indago más me asombra lo que se logró en veinte años. Todo unido a otro prodigio, el Centro Asturiano de La Habana, con sus otras facetas, la formación de los emigrantes y la parte social (fiestas, biblioteca, viajes).
Super interesante Alejandro. Yo sí que me he quedado con ganas de saber más 😉
Gracias Lena, decidido, prepararé otra entrada porque hay más que ver y contar. Un saludo.