PLECÍN
La Historia oficial ya documenta este lugar en el siglo XI como Abadía y foco religioso de gran influencia.
Su fundación se atribuye al Conde Don Vela, retirado a estos montes donde murió y fue enterrado. En una de las naves hoy desaparecidas, existía el sepulcro de un guerrero armado de espada y dos escudos con sendas cruces.

La gloria de la Abadía de San Pedro de Plecín (Alles, Peñamellera Alta) duró hasta 1787 en que se trasladó el culto a la nueva iglesia de Alles, costeada por Don Juan de Mier y Villar, Fiscal de la Inquisición y Canónigo de la catedral de México.
Dos siglos de abandono y expolio nos han dejado apenas unos muros en medio del mismo paisaje cautivador.


Nota: A San Pedro de Plecín se llega a pie desde el vecino pueblo de Alles -por un camino señalizado- en apenas diez minutos. Recuerda que Alles es visita obligada como importante núcleo de casas de indianos.
Quizá ese cielo plomizo y ese día de aspecto triste que reflejan las fotos desmerezcan el lugar, dando una sensación de tenebroso. Pero no es el recuerdo que guardo de ese sitio. Tuve la suerte de conocerlo el otoño pasado en un día soleadisimo e iluminado y me pareció fascinante. La sorpresa de encontrar esas ruinas ahí se hace mayor cuando uno sabe apreciar el enclave en el que están : un rincón apartado del mundanal ruido y rodeado de naturaleza, de montañas interminables y de paisaje idílico.
Si a eso le sumamos que está en Alles, el pueblo más bonito de la zona por su ubicación y por su , también , sorprendente ramillete de casas indianas hacen obligada su visita.
SALUDOS
Nicolás, yo lo conozco de las dos maneras. Fotográficamente quizás me gusta más como está aquí, con cierto halo de misterio, con esas nubes que a menudo se pegan a las montañas en esta zona. También quiero verlo un día temprano, tiene que ser precioso con la primera luz del día.
Paseando por lo poquito que queda de esta Abadía me imagino a los frailes trabajando en el huerto,con mucha imaginación entonando el canto gregoriano en el Coro,asomarse por el claustro,descansar en sus celdas,en fin,seguro que todo ésto pasó de verdad.Este tipo de ruinas gustaban mucho a los escritores románticos,y les servían de inspiración para sus obras de teatro y poemas ,hoy sólo nos queda imaginarnos cómo pudo ser la Abadía.Pero aunque esté en ruinas merece la pena conocer toda esa zona porque debe ser muy bonito.
Ignacio. Peñamellera Alta es una zona toda ella muy atractiva, un paisaje de montaña con pequeños pueblos y una herencia indiana poco conocida. Un abrazo.
Preciosas fotografías y precioso rincón…de leyenda.
No había oído hablar de este lugar nunca. Gracias por mostrarnos, una vez más, estas historias que de otro modo permanecerían en el olvido y pendientes de descubrir…Queda apuntada una escapada al pueblo de Alles e intentar dar con estas ruinas tan evocadoras…Gracias Alejandro.
Lena, el sitio no tiene pérdida. Primero la visita a Alles, con varias casas de indianos muy interesantes. Ya ves que la tradición de emigrar se remonta hasta nada menos que un Fiscal de la Inquisición que era del pueblo. En la parte alta del pueblo, pasada la iglesia, encuentras el camino señalizado hasta Plecín, un paseo por una pista cómoda de apenas diez minutos. Y el paisaje, impagable…