EL EXILIO INTERIOR
Quizás se sintió cansado, viejo o enfermo.
Lo cierto es que en la década de 1870 Antonio Peláez dejó la soleada y bulliciosa isla de Cuba para instalarse en la desnudez gélida de este paraje del interior de Asturias.

Antonio Peláez Campomanes, nacido en este lugar de Sorriba, concejo de Tineo, en 1811, era sobrino del conde de Campomanes y llegó a ser general de división.
Estuvo a las ordenes de Espartero en la primera guerra carlista (1833-1840) y sirvió muchos años en Cuba.
Su casa palacio se levanta a media ladera, sin obstáculos que impidan la visión y alejada de su cierre perimetral de piedra.

Sin duda parece la obra de un estratega militar, acostumbrado a vigilar el horizonte para no ser sorprendido por el enemigo.
Una pequeña fortaleza con la planta típica de los palacios rurales del interior de Asturias, con dos torres iguales unidas por un cuerpo de corredor en medio.


Solo la panera y una fuente a la entrada de la finca dulcifican un poco la dureza de este lugar donde el dios del viento corta a cuchillo las laderas en invierno.


Cuando situé la cámara tras el único árbol, su negra silueta parecía la grieta definitiva que partirá el palacio en dos.

En este exilio interior se recluyó el general, escuchando tal vez el oscuro silencio que llega siempre al final de la batalla.
Hasta su muerte, acontecida el 23 de mayo de 1892.





¡Ay qué alegría volver a leerte! Esta publicación me ha encantado. Son preciosas las fotografías, y tan poética la evocación de ese estratega en su castillo…
Efectivamente esa casa debió ser preciosa. Es curioso cómo reproduce la estructura palacial a menor escala. Ojalá la podamos ver en unos años renovada y restaurada a su original esplendor. Esa finca tan amplía pide a gritos un jardín. ¡Muchísimas gracias!
Martín, encantado también de leerte. Esa falta de jardín es lo que aumenta su desnudez. Ignoro si tuvo al menos un esbozo de jardín en su tiempo. Ahora es solo pasto para las vacas. Abrazo.
Renovada y Aumentada,nunca había leído eso en ninguna Casona ,fecha y escudo es muy común,pero esa frase no.
Las historias que nos cuentas Alejandro ,la vida de los dueños de Casonas y Palacios dan para hacer más de una película,vidas de gente viajera,aventurera,militar o civil,es un mundo tan amplio que da para mil historias.
Y esa casa qué pena que esté así,abandonada,en la ruina,está a punto de caerse,tuvo que ser muy bonita.
Se te echaba de menos Alejandro.
Ignacio, esa inscripción en una de las puertas también me llamó a mi mucho la atención y tampoco la había visto antes. Dice mucho del orgullo del que «aumenta» la casa. Los muros son gruesos y puede que siga en pie más tiempo.
También yo os echaba de menos en este año tan raro. Saludos.
También fue diputado por Asturias, más concretamente por la circunscripción de Oviedo, distrito de Avilés, legislatura 1867-68
Muchas gracias por esa información José. Un saludo
muy interesante y maravilloso, como siempre !
Muchísimas gracias,
Joaquin
Muchas gracias Joaquín