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DONDE TODOS LOS AMANECERES

DONDE TODOS LOS AMANECERES

Dicen que fue propiedad de un indiano, o que tenía formas de caserío vasco.

De lo primero no tenemos pruebas y lo segundo cuesta ya valorarlo entre las ruinas.


Hay un lugar privilegiado de la costa oriental de Asturias, cerca de Barro, con islotes de formas caprichosas.

Un paraje de leyenda, un rincón hermoso codiciado por muchos.

Después de la guerra civil, un farmacéutico de Gijón -Tomás Vázquez Azpiri- comenzó a comprar las tierras de labor de esta pequeña península con intención de hacerse con ella, y la llamó Montemar.

No está claro si por entonces la casa ya estaba allí, de ahí viene la duda de un posible propietario indiano.

Por entonces no estaba rodeada de árboles, era como un faro dominando todos los amaneceres.

Nunca llegó el tendido eléctrico, generaba energía gracias a una hélice situada junto a la pequeña casa de invitados, una réplica en pequeño de la casa principal.

En plena posguerra, el famoso maquis Bernabé bajó de la cercana Sierra del Cuera y secuestró al hijo del farmacéutico.

Héctor Vázquez Azpiri fue liberado días después, tras pagar el correspondiente rescate, y contaría su experiencia en la novela Víbora que llegó a ser finalista del premio Nadal en 1955.

En los años 50 casa y tierras son vendidas al empresario catalán Luis Prat, dedicado a la importación de coches de lujo en España y México.

Prat consiguió hacerse con el resto de la península y la cerró al paso de los vecinos que hasta entonces paseaban y pescaban en aquel lugar.

Se iniciaron años de pleitos que se agravaron con nuevas denuncias cuando Prat puso perros de ataque, produciendo nuevos incidentes.

Ya en los años 80, Prat finalmente vendió todo al destacado financiero Pedro Masaveu.

Dicen los que le conocieron que era un hombre reservado. Aquí encontraba refugio y retiro, alejado de la vida estresante dirigiendo un imperio.

Masaveu fallece en 1993 y ahí empieza el abandono de la casa y su entorno.

Dicen que se vendió, aunque es casi imposible que alguien pueda cerrar este lugar al paso de vecinos y turistas para convertirlo en su edén privado.

En un extremo, mirando hacia el Oeste, se hizo famosa desde los años 60 una postal turística en la que las rocas formaban la cara de Cristo.

Reproducción de una postal original de los años setenta

Como puedes ver en el mapa de Google -yo marqué en verde la península- figura el lugar de la cara de Cristo y dónde te tienes que situar para verla.

Para terminar, una vista alejada de la costa, con la península en el centro de la foto, internándose en el mar.

En primer plano la playa de Toranda.

6 Comentarios

  1. Nicolas

    Maravillosa península de Borizu , un lugar privilegiado por su ubicación y belleza.

    La península parece tener vocación privativa de la propiedad , sin embargo eso entra en conflicto con el derecho de servidumbre que existe , por ley, en toda la costa española .

    Gracias por tu plano guía explicativo .
    He estado unas cuantas veces “ infiltrado en la finca” y sabía de esa imagen del Cristo , pero nunca he sabido ubicarlo
    Estoy deseando volver y poder contemplarlo.

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    • Alejandro Braña

      Nicolás, como dices no tiene solución. En caso contrario muchos pagarían grandes sumas por tener su península particular en un sitio como este, y entonces veríamos un nuevo chalé emerger sobre el acantilado.

      Responder
      • Nicolas

        Tenemos un caso muy parecido y cercano al de Borizu: la finca El Palacio , que se asemeja a una península y que va de la playa de Toranda a la ría de Barro.

        Este ejemplo deja en entredicho a la ley de costas y al dominio público marítimo-terrestre de su entorno.

        Supongo que casos como estos y el de la finca del monasterio de San Salvador , de Celorio, y otros muchos de la costa cantábrica , sean previos a la ley y estén excluidos de la misma .

        También es cierto que en muchas ocasiones la preservación paisajística del litoral se debe a estos casos privativos del mismo que lo han conservado sin alterarlo .

        Saludos

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        • Alejandro Braña

          Nicolás, en esos casos que citas creo que hay derechos adquiridos difíciles de revertir. Santa Rita, Rita…

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          • M. Lucía

            Pues Alejandro, le diré que la finca de la península de Borizu, está ahora mismo en manos particulares, ha sido recientemente adquirida por un particular que tiene la intención de rehabilitar la casa.Veremos si lo lleva a efecto.
            Respecto a la foto del perfil de Cristo mi hijo tiene hechas varias, sabe desde donde tiene que posicionarse para obtener la mejor perspectiva. Si es su deseo le puedo poner en contacto. Un saludo y muchas gracias por su trabajo

          • Alejandro Braña

            Lucía, muchas gracias por la noticia que desconocía. Esperemos que ese valiente que la ha comprado lleve adelante la rehabilitación. Es un lugar extraordinario. Si algún día voy a hacer esa foto le pido ayuda. Un saludo.

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