ANTES DEL FIN
Hay un patrimonio con mayúsculas, ese que a primera vista reconocemos como tal y por el que nos preocupamos.
Luego existe otro, el que podemos englobar dentro de la arquitectura popular y el patrimonio etnográfico, que se volvió invisible tras el progresivo abandono de los pueblos.

Ni lo tenemos delante ni a menudo reconocemos su importancia, lo que complica mucho su conservación.


ARQUITECTURA POPULAR EN CASTAÑERA, BIMENES
La Asturias vaciada avanza a toda velocidad. Las personas que habitaban los pueblos se han ido o están enterradas.
Tras ellos se cierran las casas y la arquitectura de los pueblos se desmorona.


Encontré el pueblo de Castañera por casualidad, mientras exploraba el concejo de Bimenes.
Aunque está situado en el centro de la región, sigue siendo uno de esos territorios que se diluyen en el mapa de Asturias.

EL PUEBLO DE CASTAÑERA
Dejé el coche a cierta distancia y arrastré la maleta de ruedas de mi equipo por un suelo accidentado, sintiéndome culpable por el ruido que pudiera molestar a los vecinos.
Pero es que no había nadie a quién importunar.
Solo un perro me esperaba, cruzado en el camino y agitando la cola. Se tumbó panza arriba al acercarme, contento de tener a alguien a quien seguir.

Tardé casi media hora en encontrarme con José Manuel, justo en el momento en el que estaba fotografiando su casa sin saberlo.
Me preguntó si venía de Hacienda para subirle la Contribución.
Por un momento quedé bloqueado al ver su gesto vencido.
Le expliqué lo que hacía mientras agitaba la mano para que el chucho hiciera quiebros por detrás del trípode.
Los tres recuperamos el ánimo.
«El pueblo se ha quedado vacío, me dijo, pero yo no me voy a mover»
«De aquí me llevan pal HUCA» (Hospital Central de Asturias)
«Ya vendí las vacas y las gallinas y me quedé con estos conejos porque no dan que hacer»



Castañera no es emblema de nada, es solo otro pueblo más que se desdibuja.
Lenta y silenciosamente, el tiempo empujará hasta el suelo a todo este patrimonio cultural que será imposible conservar, salvo en unas cuantas fotografías.









Totalmente de acuerdo con Marta. Que post tan bonito y a la vez tan triste…
Cada vez que visito alguno de los sitios emblemáticos de Asturias en las pequeñas escapadas que el tiempo me deja, constato este vaciamiento progresivo de los pueblos de mi tierra…ni que decir, de estos otros más recónditos y menos conocidos…
No solo Castilla se está vaciando…todo el medio rural a lo largo y ancho de España está sufriendo este abandono…una auténtica desgracia…
Lena, y la sensación de que este proceso se está acelerando en los últimos años, creo. No sé si es que estamos más sensibles ahora.
Que belleza! Resulta contradictorio que el abandono le de tanto encanto.
Tienes razón, en cierta manera saca a relucir su esencia.
Que triste la entrada de hoy pero a la vez que hermosa, como toda nuestra tierra asturiana.
Marta, hay tantos pueblos así!, preciosos pero abandonados, desgraciadamente.