SALIENDO A RESPIRAR

In Asturias by Alejandro Braña6 Comments

Después de una semana de mucho ordenador, quería poder mirar más allá de un metro de distancia.

Así que el viernes por la tarde me fui a descubrir el bosque de La Acebera, en Lugones, concejo de Siero, en el mismo centro de Asturias.

Aquí se ubicó, en 1880, la fábrica de explosivos Santa Bárbara, fundada por José Tartiere, hasta su cierre en 1978.

El conjunto ocupa una extensión de 300.000 metros cuadrados de denso bosque, en cuyo centro aún se atisban algunos restos del diseño del jardín, impulsado por un antiguo director de la fábrica que llegó a crear un auténtico vergel en medio de la industria.

Quedan algunos bancos y adornos rematados con azulejos, atisbos de su pasado esplendor.

Escaleras en medio de la nada, ¿mas escaleras?, domesticando el bosque.

Un estudio botánico realizado en los años 80 identificó más de 2000 especies, entre ellas algunas pocos frecuentes como el pino de Chile, robles americanos, cedros del Líbano (un ejemplar de 30 m. de altura), araicaroas, secuoyas gigantes…

Desgraciadamente no queda ninguna construcción en pie, incomprensiblemente incendiadas o demolidas desde el cierre de la factoria.

El lugar es ahora un parqué público y un hermoso pulmón en medio de Asturias que te animo a visitar.

Comments

  1. Que envidia Alejandro!! Menudas escapadas!!! Precioso lugar, gracias por compartirlo , un saludo

    1. Hola Alma, casualidad que me hablaron de este lugar hace poco, es muy agradable para dar un buen paseo y, si eres aficionada a los árboles, el lugar es como una enciclopedia de botánica. Saludos.

  2. Como muy bien dice Alma es un lugar precioso,para escaparse y ver despacio ese parque o bosque,lleno de tantos árboles diferentes,como tú señalas un botánico estaría en su ambiente,y esas antiguas cerámicas recuerdos de un pasado que ya no volverá,gracias Alejandro por descubrirnos esta maravillosa Asturias,cuántos rincones,casonas,ruinas,nos irás enseñando?.
    Un abrazo.

    1. Muchos Ignacio, queda mucho por ver y espero que te guste y sientas deseos de recorrer algunos. Merece la pena.

  3. Yo ya lo conocía porque suelo hacer sesiones de fotos allí a la gente que vive cerca, para no subirlos a Infiesto o a Teverga. Tiene un pequeño estanque precioso y unos árboles gigantes. Es como un mundo aparte y encima ayuda a desconectar a pesar de estar en una zona muy urbanizada.

    1. Vanessa, yo no había estado nunca y me encantó el lugar, no me extraña que lo uses para tus sesiones de fotos, tiene mucho potencial. Por cierto, qué pequeño es el mundo!, casualidad de conocer a tu padre mientras yo estaba haciendo fotos en Casa Gerardo. Cultiva unas fabes extraordinarias, y muy fotogénicas. Saludos.

Leave a Comment