SOBRE ESTA PIEDRA
Hacia 1922, el cura de esta parroquia cercana a Taborcías, concejo de Valdés, tomó la dura decisión de trasladar su iglesia.

Una epidemia de gripe asoló estas tierras coincidiendo con la I Guerra Mundial, desbordando con mucho la capacidad del camposanto.


Don Castro, que así se llamaba el clérigo, recibió el apoyo de la marquesa de Ferrera para fundar una nueva iglesia a un kilómetro de distancia y trasladar sus tumbas.
Solo permanece la lápida solitaria de un niño, José Fernández, fallecido en 1911.


Una cruz que pertenecía a la capilla del camposanto, mirando al este.
La iglesia de Santiago de Taborcías tiene origen medieval. Las primeras noticias de este templo se remontan al siglo X, en tiempos del monarca Fruela II y, aunque muy reformada a lo largo del tiempo, sus ruinas conservan elementos prerrománicos y románicos.
Sobre el dintel de esta puerta hay unas inscripciones, que para unos son hojas y para otros conchas peregrinas.


Su ubicación en el Camino de Santiago y su advocación al santo, vinculan este lugar con las peregrinaciones.







A juzgar por las ruinas que han quedado, las dimensiones tuvieron que ser considerables, e importantes, ya que ocupan bastante terreno, y seguramente, entre ellas habria mas de una tumba de cierta importancia. Lo extraño, como comentais los demas, esque,dejarán ahi la de ese niñito, separada del resto.A ver si puedes indagar a quien pertenecio, y nos lo cuentas.
¿Y que hay tallado en el dintel de piedra?Yo creo que son hojas lobuladas, porque las conchas peregrinas, son un poco mas anchas ¿no? A ver , si un día puedes desentrañar el misterio
Una entrada muy interesante; como todas .
Mª Luisa, sobre las hojas/conchas, las fuentes que consulté no se ponen de acuerdo y parece que se aceptan ambas interpretaciones. En cuanto a la lápida del niño sí que es extraño cuando el resto de enterramientos se trasladaron al nuevo camposanto y solo quedan los muros. Un lugar encantador, no dejes de visitarlo.
Conozco el sitio. Mi familia vive en Taborcías. Siempre me ha atraído su historia.
Según tengo entendido, el remanso que hace el riachuelo al lado de las ruinas, era lugar de reunión y descanso de los vecinos en las tardes de verano.
Gracias por estas preciosas fotografías.
Gracias Susana. No me extraña que se reunieran allí. Es un lugar tranquilo y fresco, con sombra para los días más calurosos.
Que tendrán las ruinas que a tantos nos hacen soñar…
Una fotografía preciosa Alejandro, …yo me hice la misma pregunta sobre esa tumba solitaria…
No sé, en este caso tienen mucho encanto como ruinas, y el silencio en ese lugar apartado es de monasterio.
Conozco el sitio, lo visité hará unos 25 años… tu reportaje me ha llevado a aquélla época, muchas gracias por recordármelo.
De nada Alfredo, yo lo conocí hace un par de semanas.
¡Ruinas con una historia interesante detrás que están hoy cubiertos por la maleza del lugar y también por la del olvido! Gracias Alejandro por sacarlos a la luz con tus bonitas fotografías.
Gracias Guillermo. Ese lugar apartado, junto a un pequeño río, es muy evocador.
Alejandro, gracias por prestarnos tus ojos para «descubrir» la belleza de estas arquitecturas que aunque olvidadas transmiten historias de vidas y de sueños.
Me pareció entrañable esta historia y no dejé de imaginar, estando allí, a este cura desbordado por los acontecimientos.
Qué solitaria se quedó esa tumba !
Y me intriga saber por qué quedó esa sola cuando todo lo demás se trasladó.
Many thanks for bringing to light yet another darkened corner of Asturias. As always, the photography is stunning.
Thank you Gabor for visiting the blog.