AMOR EN TIEMPOS DE CÓLERA
No necesita presentación.
Villa Excélsior -Barcellina, Valdés, 1912- es la quintaesencia de las casas de indianos.

El paradigma de todo lo que hay de megalómano, exhibicionista y derrochador en la palabra indiano.
Una casa con aspiraciones de palacete que nunca estaría en Asturias de no ser por este fenómeno que conocemos como arquitectura de indianos.
En esta casa se junta la gran fortuna de Manuel Méndez de Andés -un gran gatsby aficionado a los caballos de carreras, el juego y las fiestas- con la sabiduría del arquitecto Manuel del Busto.
Ambas voluntades al servicio de una obra grandilocuente y hermosa en su exceso.
Si eres veterano de este blog recordarás que Villa Excélsior salió en Arquitecturas Olvidadas en 2016.
Fue un momento muy delicado para la casa, con la cubierta ya hundida, y cuando muchos entre los que me incluyo no eramos muy optimistas sobre su futuro.
Villa Excélsior estaba entonces asÍ.

Y llego el dinero y sobre todo las ganas de acometer una rehabilitación compleja que respetara la obra original de del Busto.
Esta semana -en uno de esos amaneceres limpios- pude acceder para hacer unas fotografías del resultado de ese trabajo.

Tenia la intención -sobre todo- de hacer una fotografía para la portada del libro que estoy terminando.
Es asombroso compararla con esta otra foto de época que se conserva, tomada probablemente antes de 1920.

Un gran logro.
Aunque queda mucho trabajo para rematar los interiores de la casa, ya está a salvo.
Mi tiempo dentro de la finca era limitado pero pude hacer algunas fotos que os muestro para celebrar que siga habiendo mucho amor por preservar esta parte de nuestro patrimonio, incluso en tiempos difíciles.


En cuanto al libro, se titula 250 casas de indianos en Asturias (1870-1960) y saldrá a la venta en poco mas de un mes.
Te iré adelantando más detalles en las próximas semanas.

Por lo que respecta a Arquitecturas Olvidadas, espero que podamos repetir entrada con otras joyas rescatadas del olvido…






Alejandro, algo hice mal porque te envié un mensaje y no lo veo. Va de nuevo. Te decía que soy una desagradecida, que no entiendo por qué he dejado pasar tantos días sin agradecerte la felicidad de ver a Villa Excelsior tan hermosa, de regreso a la vida, y la gran noticia de tu nuevo libro. Gracias por las dos cosas, por las dos alegrías, que tanta falta hacen. Te digo lo mismo que Íñigo: me guardas un libro, por favor.
Lidia, para evitar en parte las toneladas de spam que entran en los blogs, la primera vez que alguien comenta queda pendiente hasta que yo lo veo y lo apruebo manualmente. A partir de ahora ya reconoce tu correo y se publica automáticamente. Gracias
Alejandro, soy una desagradecida, aunque ahora intento arreglarlo un poco. No sé cómo he dejado pasar tantos días sin agradecerte la felicidad de ver a la bella Villa Excelsior de nuevo en todo su esplendor, y saber que dentro de poco tenemos otro libro tuyo. Las dos cosas han iluminado mi semana. Mil gracias por las alegrías que nos das. Te digo lo mismo que Íñigo: guárdame un libro para mí, por favor.
Muchas gracias Lidia, me alegro mucho de poder compartir estas cosas con personas que tienen una sensibilidad parecida. Gracias también por apoyar el libro. Ya siento ese sudor frío antes de que salga.
¡No hay palabras! Y con Manuel del Busto, menos, además, sobran. Sólo una para ti, Alejandro: GRACIAS.
Nos regalas tanto con cada fotografía y cada artículo…
Y ahora un nuevo libro.
Aprovecho para decirte que acompañará al resto en nuestro escaparate de Oviedo.
Un abrazo.
Xurde, muchas gracias a ti. Estoy deseando que tengas el nuevo libro en el escaparate. Un privilegio. Si no falla nada para finales de este mes. Un abrazo.
Qué maravilla cómo está quedando esta Casona gracias al buen hacer de Víctor Madera,este señor compra palacios en estado ruinoso y los convierte en hoteles de lujo,conociendo su forma de actuar por dentro quedará tan bonito como lo vemos por fuera y es de suponer que el jardín también quedará acorde con la casa,haciendo desde luego los cambios necesarios para que funcione todo como hotel.
Ojalá tenga mucho éxito y se llene de huéspedes que es lo que hace falta.
Lo mismo te deseo para tu libro,muchas ventas y estoy seguro que así será,me guardas uno por favor.
Muchas gracias Ignacio. Por supuesto sale tu casa en el libro, una de las imprescindibles.
¡Tenemos nuevo libro a la vista, qué bien! :)) ¿Conseguiste tu foto de portada?
Es muy reconfortante ver cómo V. E. ha ido resurgiendo de su ruina, y cómo cada vez se parece más a la antigua fotografía de Gómez. Gracias por habernos ido mostrando el proceso con tus bellísimas fotografías.
Qué buena la comparación de M. Méndez de Andés con el gran Gatsby…
Pues sí, conseguí la foto de portada, afortunadamente. Mi conocimiento de las casas llega a tal punto que recuerdo a qué hora tengo la mejor luz en cada época del año. Lo llaman vicio!. A primera hora el sol da de pleno. Hay que esperar un poquito a que se eleve para que no proyecte demasiadas sombras de los árboles sobre la fachada. Hay una que se mantiene, la de una de las palmeras Washingtonia que son tal altas como la casa.
Villa Excélsior se merece la portada de un libro…
¡Enhorabuena! ¡Enhorabuena! ¡Enhorabuena! A los propietarios, por su valentía. A los arquitectos/constructores, por su buen hacer (al menos en lo que se ve). Y por supuesto a ti por las maravillosas fotos. Villa Excelsior es una de las mejores (si no la mejor) obras de Manuel del Busto. Aunque se haya perdido gran parte de su riqueza (no creo que hayan podido recuperar la taracea de los suelos, y por supuesto la decoración original ya había volado…) es un logro enorme conservar el edificio. Espero que pongan el mismo esmero para recuperar el jardín. Le deseo toda la suerte del mundo a esta casa en su nueva etapa como… ¿hotel?
Martín, no tengo ni idea de cuál será el destino de la casa en un futuro. Como puedes ver faltan las vidrieras de la fachada que no se pondrán de momento para que no se dañen. Al interior le queda bastante trabajo por lo que pude ver. El jardín será lo último pero ya se le ve potencial desde que quitaron la maleza.