VOLVER SOBRE MIS PASOS

In Indianos by Alejandro Braña2 Comments

Entré en Castropol por la puerta de atrás, girando a la derecha en la capilla de San Roque, evitando así detenerme en tantos rincones que añoro.

Pasé el día casi sin mirar al exterior. Como si llevara anteojeras me centré en la tarea que tenía delante, fotografiar una estancia tras otra, imponiendo la luz sobre la penumbra del palacio.

Tan solo al final de la mañana -como premio- me asomé por un hueco de la torre como quien sale a mar abierto.

A la vista, desde el palacio del Marqués de Santa Cruz del Marcenado, asoman la espadaña de su capilla, el Casino de Indianos, obra de Juan Miguel de la Guardia, el monumento al marino Fernando Villaamil, la torre de la iglesia de Santiago Apóstol y los árboles del parque Vicente Loriente Acevedo, indiano enriquecido en Argentina que fue, durante un tiempo, propietario de este palacio.

Las atalayas son propicias para detenerse a mirar atrás. Desde aquí regresaba al inicio del libro Asturias, Tierra de Indianos y casi al comienzo de este blog.

Casino de indianos obra de Juan Miguel de la Guardia

Parque Vicente Loriente Acevedo

Torre de la Iglesia de Santiago

Algunos también recordaréis el palacio del Marqués de Santa Cruz del primer tomo de Palacios Rurales de Asturias. Ahora ha sido completamente rehabilitado en una asombrosa obra de restauración y decoración que podrás ver en el nuevo libro que estoy terminando.

Exterior del Palacio del Marqués de Santa Cruz

Estado anterior a la rehabilitación, tal y como salía en Palacios Rurales I

Entrada la tarde me fui por dónde había venido pero -antes de acceder a la autovía- tenía una parada obligada asomando la nariz por el chalé de doña Socorro. Los primeros amores nunca se olvidan.

La inscripción en la espadaña de la capilla del palacio del Marqués pone el tiempo en perspectiva: REDYFYCOSE HESTA CAPILLA AÑO DE 1744.

Comments

  1. Comparto tu pasion por Castropol. Es una atalaya sobre el mar, y no me canso de re correr sus calles, en la busqueda de algún rincon desconocido. Me encanta sentarme en el parque, y contemplar el edificio del Casino, imaginandome a sus socios, entrando y saliendo con sus levitas, y comentando el acontecer del día. Este año no he ido, porque me he dedicado mas a visitar el centro; Oviedo, Gijon, Aviles, Cabo Peñas, etc, etc,al que no iba desde hace muchos años, y tenía muchas ganas de volver.

    Ya sabes que, Castropol y Luarca, me tienen robado el corazon. Ja, ja.

    1. Author

      Yo llevaba tiempo sin ir allí, pero estas últimas semanas voy cada poco para fotografiar algunos palacios. Estoy encantado -además- de tener un tiempo tan bueno.

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