LA VILLA PRODIGIOSA

In Indianos by Alejandro Braña16 Comments

Dejando a un lado el jardín que viste el otro día, esta villa de resonancias italianas es de las que hay que paladear con calma.

La Quinta García Sol, construida en 1916, es obra del arquitecto Manuel del Busto. En pleno apogeo de su carrera, del Busto es capaz de dominar todos los lenguajes de la arquitectura con soltura y maestría. El resultado exterior habla por si mismo.

En el interior, aunque ya no luce su antiguo esplendor al haberse perdido muchos muebles en los años que estuvo medio abandonada, se puede apreciar la magnificencia de los espacios, las maderas, la carpintería, la escalera culminada con una vidriera de Maumejean a modo de lucernario, la exquisitez de sus detalles arquitectónicos.

Como anécdota, el escudo de una de las vidrieras, inventado por el indiano para atribuirse un falso linaje y poder acercarse aún más a la aristocracia que frecuentaba.

A pesar de los cambios que ha sufrido con el tiempo, su impecable estado de conservación convierten a esta villa en una de las joyas de la arquitectura indiana.

Nota: te hablaré otro día de las vidrieras maumejean, casa fundada en Paris en 1870, y que sigue funcionando hoy en su sede de Madrid. Su gerente es seguidor de este blog y me ha aportado mucha documentación interesante que tengo que desgranar.

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Comments

  1. La verdad es que impone, así de golpe debe de acomplejar a uno…

    1. Impone mucho, tiene todos los elementos para impactar al recien llegado.

  2. ¡¡Qué maravilla!! Ojalá se hicieran cosas parecidas con todas las casas de indiano, no permitir que el tiempo las destruya… La verdad que es elegantísima, una villa casi atemporal. Manuel del Busto siempre sorprende. Esas formas tan barrocas de las tallas interiores casi que me recuerdan al Barroco americano, no sé si será por los colores. ¿En origen había muchos dorados no? Mil gracias!!

    1. Martín, voy a intentar hacerme con las fotos antiguas de la casa para mostrarlas aquí, sé que existen, el interior era algo exquisito y absolutamente barroco.

  3. Seguro que son dignas de ver. Hay un libro sobre coleccionismo muy bueno, “La curiosa vida de los objetos”, cuyo título me hace pensar en los viajes y cambios que habrán sufrido los muebles, objetos, decoraciones… que daban vida a estas casas.

    1. Cuando las personas que les dieron sentido han desaparecido, los objetos emprenden otras vidas, a veces durante cientos de años. Imagina que se implantara en los objetos un chip de trazabilidad, que pudieramos saber dónde han estado…, un poco raro, ¿no?.

  4. El libro que menciona Martin “La curiosa vida de los objetos” puede abrir un mundo desconocido, sobre la trazabilidad de los mismos que tu mencionas. Apasionante tema. En esta casa todo es magnifico, pero esos arcos tallados en madera que dividen la estancia, son espectaculares. Un saludo.

    1. La casa es un derroche de solemnidad y deja entrever la personalidad de su primer propietario, gran aficionado al lujo y la pompa, Joé Antonio García Sol.

  5. Habiendo salido del mismo taller me gustan mucho más las vidrieras de Villa Excelsior. Un beso

  6. Magníficas fotos de una magnifica casa. Yo la conocí en los años 90 cuando aún no se había llevado a cabo la última reforma y que si bien era necesaria para actualizar servicios pues tenía unas duchas y aseos como de colegio antiguo , no me ha gustado que se cambiasen las hermosas puertas de madera tallada de acceso a la planta baja por cristaleras que aportan muchas más claridad sin duda pero pierde carácter, y aún se mantenía en la que fuera la zona de servicio una escalera de madera similar a una que fotografiaste en otra casa, creo que del Busto también, pero que a hora no recuerdo cual es.

    Realmente fue una suerte que en los años 60 , gracias a la iniciativa y el empuje de Luis Adaro y algunos otros se comprara y se rehabilitara esta casa, pues de otro modo es muy posible que ahora no pudieramos disfrutar tus hermosas fotos y fuera tan sólo otro esqueleto más.

    La verdad es que esta casa y sus jardines son un reducto de paz para el cuerpo y el alma.

    1. Ana, me gusta lo de esqueleto…, define muy bien ese estado despojado en que se quedan las casas abandonadas. Como dices, fue una suerte que alguien se ocupara de la Quinta García Sol, también por devolver todo su esplendor a los jardínes. Un saludo.

  7. ¡Que casa tan maravillosa!. Me uno a los comentarios de los demás y la verdad es que nos encontramos ante uno de los mejores ejemplos para demostrar que lujo y buen gusto no tienen porque estar reñidos, como tantas veces ocurre. Tanto los dueños como el arquitecto han demostrado sobradamente una elegancia y equilibrio fuera de lo común. Lástima haberme enterado demasiado tarde de las jornadas de puertas abiertas celebradas hace unos días. ¡Como me hubiera gustado disfrutar de esta joya!. Fantásticas fotos Alejandro. Me encanta pasearme por tu trabajo siempre que puedo.

    1. Gracias Lena, seguro que tienes otra oportunidad. Yo me enteré gracias a otros seguidores del blog. Me alegro que disfrutes del blog y que comentes de vez en cuando. Un saludo.

  8. Parte de los cuadros, lámparas y alguna cosa mas, las puedes ver en el Hotel Reconquista.
    También había muchas estatuas en el jardín, solo queda una
    He visto fotos de los años 60? cuando la casa estaba abandonada y había cosas muy excesivas… barrocas de estilo regional ?.

    1. Frank, gracias por tu aportación, no tenía ni idea de que fueron a parar al Reconquista. Yo recuerdo también haber visto alguna foto antigua y, como dices, todo era muy exagerado, excesivamente barroco para entendernos. Un saludo.

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