LA ESCUELA SOÑADA

In Indianos by Alejandro Braña12 Comments

Hace tiempo que tenía ganas de hablar de Libardón y sus indianos.

La situación del pueblo, en el interior del concejo de Colunga, lo ha dejado un poco apartado de los principales núcleos indianos, tan a desmano como el país a dónde emigraron sus habitantes, Chile.

Este grupo de indianos aventureros, que llegaron a descubrir minas de plata, fundaron allá en 1899 la Sociedad Progreso de Libardón con la intención de mejorar las condiciones de vida y las expectativas de futuro de los vecinos de su pueblo.

Fue notable el compromiso de los indianos en general con la educación como base del progreso, llegando a sufragar la construcción de muchas escuelas por toda Asturias (véase el caso de Boal)

En 1901, por encargo de la Sociedad Progreso de Libardón, se proyectó una magnífica escuela para niños y niñas cuyos planos puedes ver en detalle a continuación (gracias José por el hallazgo)

Esta es la escuela que finalmente se construyó, sencilla pero ambiciosa para un pequeño pueblo. Desconozco por qué se frustró el primer proyecto, de una gran calidad. Las primeras fotos son de 1906.

Esta otra es de 1914, si no fuera porque han pasado cien años diría que es el mismo perro que me persiguió a mí cuando estuve haciendo fotos…

La escuela en la actualidad.

Queda más sobre Libardón para otro día.

Comments

  1. Una cosa es lo que se desea hacer, y otra distinta lo que se puede hacer. Quizas el proyecto era muy ambicioso y los fondos no llegarón para tanto Lo importante es que hubo escuela, aunque no fuera tan hermosa como la diseñada. Creo que de todas las que se construyeron con dinero indiano, la mejor, con diferencia, es la de Boal.. Un saludo.

    1. Mª Luisa, la competición estaría reñida. Hay grandes escuelas financiadas por indianos en Luarca, o Llanes, por poner dos ejemplos que recuerdo ahora. Como acción global de construcción de escuelas, el concejo de Boal se lleva el premio, tanto en número como en ambición.

  2. Gracias, Alejandro, por acercarnos esta escuela, más sencilla y pequeña en su realización que su proyecto, pero probablemente más humana, y con algún detalle que denota, a falta de grandiosidad, buen gusto … y sentido práctico. La mínima torre, con su reloj y su campana, nos indica que la enseñanza se acomoda al orden y a la razón, y que la escuela, más que la iglesia, puede servir para regir la vida de los pueblos.
    Lástima que el afiligranado copete original se haya convertido en un tejadillo insustancial. Y has tenido el buen gusto de evitarnos algunos de los infames añadidos que destrozaron la sobriedad de tan equilibrada construcción: la estridente y bicolor aula y la tosca escalera exterior. Gracias de nuevo por ello; como también por la foto de la más que centenaria inscripción, tan expresiva como escueta.

    1. Gracias Juan, créeme si te digo que me acordé de tí al hacer esta entrada, sé que es uno de tus temas favoritos, y una asignatura pendiente mía (por ahora). El proyecto, sobre el papel, era precioso, y es una lástima que no llegara a realizarse tal y como se concibió. He evitado el tema del añadido a la actual escuela (horrendo), denota una falta de tacto alarmante. 

  3. Caigo en la cuenta ahora de que nuestra amiga Mª Luisa ha sugerido un debate sobre la “mejor escuela” de las construidas con dinero indiano. Y no quiero dejar de participar en él, siquiera con una sugerencia (no me atrevo, desde luego, a emitir juicios absolutos): ¿qué te aparece, Alejandro, la encantadora escuelita (small is beautiful) de Viavélez, costeada por tu admirado Jardón, tan cercana a su palacio y tan primorosamente restaurada?

    1. Juan, yo tampoco me atrevo a emitir juicios absolutos, pero pondría la de Viavélez entre mis favoritas y, sin dejar a los Jardón, la de Ortiguera también está guapa y bien restaurada. La de Boal es quizás la más monumental, el proyecto fue tan ambicioso que les llevó diez años acabarla. Es posible que surgan otras interesantes en los comentarios…

  4. Muy bonito el diseño original , lástima que no se realizara. Yo también recuerdo la de Viavélez , un compañero de trabajo me invitó al pueblo hace años , y fue muy grato descubrir cosas así. Saludos.

    1. El proyecto de la escuela de Viavélez es del arquitecto Saínz de los Terreros, al igual que el Palacio Jardón, a menos de 1 Km. Se nota la calidad del trabajo. Eso, y la visita a Viavélez bien vale la excursión.

  5. Yo solo recuerdo haber visitado las escuelas de”El Pito” en Cudillero y me gustó mucho aquella visita. Que diferentes aquellos tiempos a los días de escuela actuales, todo tan digitalizado y mecanizado…Y ahora he disfrutado conociendo los planos antiguos de un proyecto, que aunque no cuajó (sería por falta de medios económicos o discrepancias políticas, porque me parece un diseño muy bueno), resulta interesante descubrir hoy. Ya sabes de mi afición por este tipo de documentos, Alejandro…

    1. Lena, las de El Pito son estupendas, aunque no son de indianos. Lo más interesante de esa escuela es la magnífica colección que guarda de material escolar de la época.

  6. Hola a todos,yo me quedo con las escuelas de Somao,Pravia.Son muchos años viéndolas y aunque su arquitectura es muy sencilla a mí me parecen muy bonitas,en la misma plaza del pueblo,compartiendo espacio con la Iglesia y el antiguo cine,que hoy en día es un centro social para tomar un vinín y jugar una partida de cartas o de dominó con los paisanos.Todo esas construcciones financiadas con dinero de los Indianos que estuvieron en Cuba.Saludos a los amigos del blog.

    1. Ignacio, ese conjunto de Somao es muy interesante, deja ver claramente la enorme contribución de los indianos al progreso y bienestar de sus pueblos.

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