EN BUSCA DE OTRO MUNDO

In Asturias by Alejandro Braña12 Comments

No sé sobre la existencia de otros mundos pero, al acercarse al monasterio de Santa María de Tina, se puede entrar en uno poco tangible, reposado y silencioso.

Un trayecto a pie de unos 10 minutos nos conduce hasta la explanada cubierta de vegetación donde se alzan las ruinas de la iglesia. Su emplazamiento, aislada en la naturaleza, y su figura sencilla, carente de decoración, le confieren ese aire intemporal y recogido.

El templo se sitúa cerca de la ruta costera del camino de Santiago, conociéndose un documento que lo cita en el año 932. Sin embargo, las restos actuales pertenecen al monasterio cisterciense edificado en el siglo XIII.

La última intervención sobre el edificio ha consolidado la cabecera de tres ábsides semicirculares y controlado un poco la espesa vegetación que lo circunda.

Tanto si uno ha frenado sus prisas como si no, después de mirar al cielo sobre los arcos desnudos del monasterio, hay que tomar el sendero de la izquierda, junto a las ruinas de una construcción auxiliar, y acercarse hasta los acantilados cercanos (a unos 200 metros) atravesando un bosque de acacias con sus troncos retorcidos.

Aquí podremos, finalmente, tener certeza de la existencia de este mundo extrañamente en calma.

Donde está: en el pequeño concejo de Ribadedeva, en el extremo oriental de Asturias.

Como llegar: por la N-634 tomar la desviación a Pimiango y seguir la indicación a las Cuevas del Pindal, dejando el coche en el aparcamiento habilitado para los visitantes de la cueva. El camino de la derecha, señalizado, os llevará hasta el monasterio. Acordaros que Colombres esta muy cerca, la ocasión lo merece.

A más a más: por el camino de Santa María de Tina está la ermita de San Emeterio

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Comments

  1. Que belleza!. Y, sí, es otro mundo. Gracias por compartirlo con nosotros.

    1. Gracias Ana. Está claro que me encantó. Mi visita, y las fotos, es muy reciente, hace 10 días. Un saludo.

  2. Es alucinante ver cómo la vegetación ha ido ganando terreno. Preciosas fotografías!

    1. Aunque en Asturias estamos acostumbrados al verde, la verdad es que esta zona en torno al monasterio es exuberante, casi selvatica. Un saludo Patricia.

  3. Un lugar mágico y especial, como todo el cister. Invita al pensamiento e imaginar como sería la vida de los monjes allí hace siglos. Este verano tendré que acercarme, entro en Asturias por la zona muy amenudo, pero siempre con prisas. Gracias.

    1. Alberto, eso era lo que me preguntaba yo estando allí, como sería su vida. Por lo demás, no hay otro signo de civilización alrededor, ni siquiera un poste de luz, quizá habría otros árboles, o no habría árboles, y se podía ver el acantilado desde el monasterio, pero el silencio era el mismo. Un saludo.

  4. Sin palabras, me quedé atrapado en ese otro mundo y aún no salí.

    Apuntado en mi cuaderno de viaje para próximas excursiones (tengo pendiente revisar Colombres).

    1. Xurde, ya sabía por tus comentarios que tienes una visita pendiente a Colombres y quizá puedas reservar un rato para acercarte hasta el monasterio y los acantilados. Espero que lo disfrutes, un saludo.

  5. Estuve hace unos diez años y me pareció algo mágico; esas ruinas casi cubiertas por los felechos Junto con San Emeterio y la cueva del Pindal forma un conjunto idilico. De San Emeterio yo habia visto imagenes en la pelicula de José Luis Garci “El Abuelo”, pero del resto no tenía conocimiento. Como bien dices tu muchas veces; Asturias es infinita, sorprendente y maravillosa. Un saludo.

    1. Mª Luisa, muchos coincidimos en lo de mágico. A veces lo más simple tiene ese caracter. Un saludo.

  6. Ayer por la tarde con un tiempo estupendo nos acercamos a Pimiango, visitamos el cementerio, la hemita de San Emeterio y continuamos hasta el monasterio. Comparado con el bullicio de Llanes fue como estar en el paraiso, nos encantó y Roberto no pudo terminar la excursión sin enrollarse con el dueño de una casona. Besos y hasta septiembre.

    1. Ascen, esa es una buena excursión, encima con buen tiempo. Disfrutar del verano. Un abrazo.

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