AQUELLOS ELEGANTES BELGAS

In Patrimonio Industrial by Alejandro Braña2 Comments

Los dos hermanos belgas, Ernest y Solvay, habían fundado la compañía Solvay y Cia. en 1863.

Alrededor de 1900 llegaron a Asturias para explotar una mina cerca de Lieres, concejo de Siero. Aquí desarrollaron su ciudad ideal, basada en los principios paternalistas de las empresas de la época y que ya pudimos ver en Bustiello.

Al visitar hoy en día el poblado y la mina -cerrada hace ya muchos años- aún se aprecia esa intención de crear la ciudad ideal que Solvay resumía de esta manera:

  • La arquitectura tiene su importancia, encarna la imagen de la empresa.
  • Asume las teorías higienistas de la época: buena ventilación en las viviendas, altura de techos y un baño independiente por vivienda.
  • El tamaño y situación de los alojamientos reflejan el status de sus ocupantes.
  • Creación de espacios verdes, jardines y huertos para los empleados.
  • Todo tipo de servicios para los trabajadores: escuelas, teatros, hospitales, clubs deportivos, iglesias, economatos, etc.

El primer edificio notable que encuentras al llegar a Solvay es el antiguo hospital.

El grueso de las construcciones se llevaron a cabo entre 1905 y 1910.

Junto al hospital, esta vivienda pareada residencia del ingeniero y del médico.

Otra de las viviendas para cargos intermedios de Solvay.

Al fondo aparecen los cuarteles, largos barracones para alojar a los mineros.

Aunque las viviendas de los trabajadores no tenían baño dentro de la casa, cada una disponía de un retrete individual en las casetas construidas delante, además de un pequeño espacio para huerta.

En los años cuarenta se completaron o reformaron distintos edificios, como la iglesia de Nuestra Señora de la Salud, obra de Francisco Somolinos.

Veremos más cosas de Solvay en una próxima entrada.

Comments

  1. La “cité” Solvay . Así exportaron por medio continente esa idílica idea de que la ciencia y los avances de la Revolución Industrial debían servir para el progreso de la humanidad. Tuvieron que ser unos visionarios ( o revolucionarios ) para ese momento que les tocó vivir. Cuando se implantaron en España lo hicieron con avances impensables para entonces: instauraron la jornada de ocho horas, vacaciones pagadas, retiro por jubilación , crearon una caja de socorro para casos de accidente o enfermedad,…lo nunca visto hasta por estas tierras.
    Con ello importaron el modo de entender un urbanismo que aunara el mundo fabril con el de los operarios que en ella trabajaban .Debió ser un modelo patentado y exportable a todos los lugares. Una especie de franquiciado actual . Lo mismo que sucede hoy en día ,por ejemplo, con esa moda patética de abrir tabernas irlandesas clonadas y colocarlas en cada ciudad ( como si fueran parte de ellas de toda la vida).
    Desconocía por completo que Solvay tuviera una planta en Asturias. Cuando he visto las fotografías de esta entrada estaba confuso porque creí estar viendo las imágenes de la planta Solvay que tiene en Barreda ( Cantabria) . Igual que primas-hermanas.
    Es curioso que pese a tanta visión como tuvieron , y todo tan bien planificado , no tuvieran en cuenta la arquitectura del lugar al que iban destinadas las instalaciones . Hicieron los mismos planos, los mismos repartos y los mismos materiales para todos los lugares del continente. Los “elegantes belgas ” exportaron diseño y arquitectura belga tal cual colonialismo . ( Lo mismísimo que hizo la Nestlé con su fábrica de La Penilla: planificación y arquitectura Suiza en un pequeño pueblo Montañés )
    Supongo que en el momento inicial aquello fue un contraste enorme con el entorno inmediato . El tiempo se ha encargado de armonizarlo. Hoy en día han quedado como ejemplos de “Arqueología Industrial “.

    SALUDOS

    1. Author

      Gracias Nicolás por aportar mas datos sobre Solvay. Yo soy un gran aficionado a la arquitectura industrial, tan maltratada por otra parte, y la Mina de Solvay siempre me pareció un caso singular en Asturias, al igual que Bustiello lo es de otra manera. Grandes grupos industriales y familias acaudaladas se fijaron en el carbón de Asturias como el auténtico “oro negro” de finales del XIX. Una manera rápida de enriquecimiento que se llevó por delante vidas y paisajes en una fiebre depredadora. Ahora que todo eso es historia nos quedan algunas huellas interesantes de aquellos años. El poblado alrededor de la mina de Lieres es una de ellas.

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